Salir de un contrato
No toda relación contractual puede extinguirse libremente ni en cualquier momento. La resolución de un contrato exige la concurrencia de causas jurídicamente suficientes y una actuación técnicamente correcta.
La ruptura precipitada de una relación contractual puede generar responsabilidades adicionales, incluyendo indemnizaciones por daños y perjuicios. Del mismo modo, mantener una relación inviable sin adoptar decisiones estratégicas puede agravar el conflicto.
En esta área se analizan los supuestos en los que resulta posible resolver un contrato, las diferencias entre desistimiento y resolución por incumplimiento, y las consecuencias jurídicas de cada decisión.
El enfoque no es reaccionar de forma automática, sino evaluar con criterio cuándo la extinción contractual es jurídicamente viable y económicamente razonable.


